La importancia de los Programas Compliance para la empresa

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Abraham Muinelo

Ingeniero/ADE/Executive MBA. Doctorando CC. Económicas y EE. Socio-Director IWS Consultores & BQV Business Consulting

Algunos ya habréis escuchado, en contextos legales y empresariales, el término Compliance. Pero, ¿Qué es exactamente?.

Compliance es un término de origen anglosajón que deriva del sector financiero, área tradicionalmente sometida a una compleja legislación. Literal y formalmente significa “the act of obeying an order, rule, or request” cuya traducción práctica es “cumplimiento normativo”.

La Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre de reforma del Código Penal, introdujo como una de las reformas más destacables en la parte general, la responsabilidad penal de las personas jurídicas. En esta línea, la Ley Orgánica 5/2010 de 22 de junio introdujo de manera expresa en su articulado la responsabilidad penal de las personas jurídicas así como un catálogo cerrado de delitos por los que una persona jurídica podría ser responsable penalmente, consagrando de manera definitiva en nuestro ordenamiento, la desaparición del principio penal clásico: “Societas delinquere non potest”, es decir, que una persona jurídica no puede delinquir y sólo las personas físicas podían. Recientemente, la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo de reforma del Código Penal introdujo nuevamente una serie de reformas. Asimismo, laFiscalía General del Estado publicó la Circular (1/2016), en la que se analiza la responsabilidad penal de las personas jurídicas.

A diferencia de la mentalidad sajona, en nuestro país no nos caracterizamos por una cultura preventiva, sino más bien reactiva. No obstante, conlegislaciones cada vez más complejas y exigentes, así como la implantación de mecanismos de control más eficientes (cuanto menos los que afectan al contexto empresarial), las empresas proactivas contarán con una notable ventaja competitiva, evitando -o al menos mitigando- serias sanciones, suspensión de actividades, intervención judicial, posibles responsabilidades penales y, por extensión, graves perjuicios para su imagen corporativa.

Todos los sectores empresariales nos enfrentamos a cambios normativos y a unarigurosa, profusa y cada vez más complicada legislación. Es por ello que el concepto Compliance se ha hecho extensivo más allá del sector financiero y es aplicable a la inmensa totalidad de las empresas. Este es, precisamente, uno de los errores más comunes; asociar los Planes de Compliance solo al sector financiero o a grandes empresas. Nada más lejos de la realidad ya que en la actualidad e independientemente de tamaño de la empresa, la figura delCompliance Officer se ha convertido en imprescindible en muchos y diferentes sectores.

La propia Fiscalía hace referencia a las pequeñas empresas, aseverando que “podrán demostrar su compromiso ético mediante una razonable adaptación a su propia dimensión de los requisitos formales, que les permita acreditar su cultura de cumplimiento normativo, más allá de la literalidad del precepto y en coherencia con las menores exigencias que estas sociedades tienen también desde el punto de vista contable, mercantil y fiscal”.

¿Qué es un Programa Compliance?

Los programas de compliance son un conjunto de políticas y procedimientos encaminados al cumplimiento normativo por parte de la empresa y de todos sus empleados. El cumplimiento normativo abarca todo tipo de normas: leyes, reglamentos, códigos éticos o normativa interna de la empresa, entre otras. Así pues, los programas de compliance tienen como finalidad establecer una verdadera cultura de cumplimiento a las leyes y respeto a la legalidad vigente, así como también promover una verdadera cultura de la ética empresarial.

Me gustaría destacar que un Programa Compliance no es ningún “seguro”, sino que, tal como explica la propia fiscalía son una apuesta decidida del legislador por una fórmula de “autorregulación regulada” en la lucha contra la delincuencia de empresa. Es por ello que, en su caso, se pueden configurar como una eximente de la responsabilidad penal de las personas jurídicas y, por tanto, es importante que las empresas conozcan cuáles son las directrices aplicables ya que los programas no deben enfocarse a conseguir un propósito eximente sino a reafirmar una cultura corporativa de respeto a la Ley. Subconsecuentemente, la existencia y ejecución de programas podría exonerar a la organización de responsabilidad penal o, al menos, atenuarla considerablemente.

Siguiendo en la línea de la Fiscalía, “los programas deben ser claros, precisos y eficaces y, evidentemente, redactados por escrito. No basta la existencia de un programa, por completo que sea, sino que deberá acreditarse su adecuación para prevenir el concreto delito que se ha cometido, debiendo realizarse a tal fin un juicio de idoneidad entre el contenido del programa y la infracción. Por ello, los modelos de organización y gestión deben estar perfectamente adaptados a la empresa y a sus concretos riesgos”. Dicho de otra manera, no es recomendable el sistema “ibérico”, más conocido como “descargar, copiar y pegar”.

¿Qué es un Compliance Officer?

Lo podemos considerar un “director de cumplimiento normativo”. Como ya hemos comentado, aunque su figura apareció por primera vez en el sector financiero, en la actualidad el concepto se aplica a todos los sectores. Su papel alberga tanto la parte normativa y legal a cumplir en las empresas, como la parte ética y moral.

Es por ello que tanto grandes corporaciones como pymes deberían plantearse la obligatoriedad de tener su “Compliance Officer”, ya sea en plantilla o como un servicio externo contratado, sin lugar a dudas la mejor opción y más factible para las PYMES.

Por consiguiente, e independientemente del volumen de la empresa, las funciones del “Compliance Officer” son fundamentales ya que, además de ofrecer asesoramiento, coordinación o acompañamiento a las áreas del negocio, aportan una visión especializada para abordar, con mayor garantía, los procesos de toma de decisiones.

Asimismo, otra de las funciones más relevantes de esta figura es dejar un rastro de su actividad de control, generando pruebas que acrediten que en ningún momento se ha producido una omisión del deber de control.

Es muy recomendable que el concepto “Compliance” se integre en la cultura empresarial ya que, más allá del prisma ético o de la mera proyección imagen corporativa, el mecanismo preventivo para el cumplimiento del marco legal que supone, redunda en el propio interés de la empresa.

Como siempre, espero que este artículo haya sido de vuestro interés y os haya acercado, de la manera más amena posible, los fundamentos y propósitos de los Programas Compliance, así como su utilidad para la empresa del Siglo XXI.

Abraham Muinelo.

BvQ Consulting

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